


Así el clásico inédito de Rory Gallagher "Let me in" es el tema del protagonista Wayne Gro; Monstermagnet han grabado a petición "Space Lord" sabedores de la responsabilidad que conlleva grabar el tema que titula la película. Bigelf se salen con su "Evils of rock'n'roll" y Jim Jones Revue ponen música a la presentación del bar más acojonante de la galaxia, The Cement Mixer. Otra irlandesa, Imelda May, pone música a la presentación del papel que interpreta Jack White, con su tema "Johnny got a Boom Boom"; los tejanos de ultratumba Ghoultown aportan su temazo "Werewolves on wheels" . El stoner de Lowrider nombra la montaña maldita en la que se produce la gran batalla final, "Lameneshma" y otros stoneros de pro, Fu Manchu, acompañan las andanzas de Jason Lee en el papel de compañero de fatigas de Wayne Gro con el tema que lleva su nombre "Laserblast"
Otros hallazgos han sido la canciones inéditas de Spirit, "Mr Skin", el papel que interpreta Alan Moore; y "When the electricity comes to Arkansas" de los sureños Black Oak Arkansas, describiendo la formación del satélite artificial del planeta rojo R.K.N.S.A.S ¡¡Una recopilación para que la enchufeis a toda ostia en vuestra nave espacial y salgais zumbando al bar interplanetario más cercano!!
Ya está aquí la película del año, sino de la década. La cinta más cojonuda y rockanrollera que podrás ver nunca en una pantalla grande. Deja todo lo que esté haciendo y corre a ver “Space Lord”, Morlock
Hace algunos años, en un sótano de una antigua iglesia de Almería, cerca de Roquetas, donde se rodaron escenas de “El bueno, el feo y el malo”, se encontró lo que resultó ser una caja llena de manuscritos de Sergio Leone. Un montón de apuntes e ideas más o menos válidas entre las que despuntaba un esbozo de un western con toques fantásticos ¡ambientado en el espacio!
Un espacio en el que los asentamientos humanos más o menos grandes distaban enormes distancias entre sí, creando un problema de competencias y fronteras, terreno propicio para una trama de forajidos y buscavidas propios del salvaje oeste.
El guión se encargó a Chuck Palahniuk, autor de “El club de la lucha”, para conseguir esa crudeza y mala ostia necesarias en un oeste ultraplanetario. Sin embargo su idea de que Wayne Gro y Space Lord fueran al final la misma persona se desechó por exceder demasiado un presupuesto ya de por si abultado. Tarantino también aportó diálogos a la trama y la escena de la gasolinera es suya, pero no aparece acreditado como guionista para evitar problemas con los sindicatos.
Pero lo que nadie se esperaba es que muchos de estos músicos, ocupados en sus asuntos de drogarse y mantener numerosos encuentros sexuales por hora se involucraran hasta el punto de ¡participar como actores en la película!, como Dave Wyndorf, de Monstermagnet, que interpreta al villano Space Lord; el grupo tejano Ghoultown, dando vida a los Werewolves on Wheels; los setenteros Bigelf aportan prestancia a los mágicos Evils of Rock’n’Roll ; o Jack White como Johnny Boom Boom, el dueño del bar The Cement Mixer. Además de múltiples cameos que convierten el filme en un quien es quien del rock actual y cojonudo, con las apariciones de Chris Cornell, Imelda May, David Eugene Richards, Josh Homme, John Paul Jones, Jim Jones, David Grohl,y los grupos completos The Sword y Scissorfight.
Pero no se vayan todavía. Una de las mayores sorpresas estaba por llegar en la forma de Alan Moore como el mago/chamán/guía Mr Skin. Los productores todavía alucinan bellotas de contar con él. Con el no como respuesta segura, pero confiando en que era la persona idónea para el papel se plantaron en su casa dispuestos a que no quedara por intentarlo. Después de un rato de conversación con el genio de Northampton salieron con un contrato firmado y sin saber muy bien quién había convencido a quien de qué. Todo el texto de Alan Moore en la película está escrito por él mismo y dentro de poco se editará un comic con un dibujante que no sea Eddie Campbell y editará alguien que no sea DC (directamente).
Ante las repetidas e insistentes llamadas de Martin Scorsese, los productores tuvieron que contratarlo como montador “¡Es lo mejor en lo que he trabajado desde “Uno de los nuestros” dijo. Lo sabemos, Martin. 

El Gintonic, esa bebida tan digestiva y estupenda, que si está acompañada de un chorro de zumo de limón te puede dar algo, debe ser hecho con tónica Schweppes, y eso es así, no hay vuelta de hoja.
La tónica Nordic esa no sabe a nada. Si quieres de eso coge una Schweppes y déjatela abierta un par de días, así es como sabe la otra.
El Gintonic tiene que saber un poco amargo, por eso la Schweppes es perfecta. Echarle Nordic para matar el sabor es como comer pepinillos dulces, parece lo mismo, peor no es igual.
Hacedle caso a House
El mítico cantante mexicano/americano se subió al escenario de la plaza de la Virgen Blanca con sus imposibles monos estilo Elvis, sus Mariachis, o lo que es lo mismo, dos guitarras, bajo y batería buenísimos, y las Elvettes, coristas y bailarinas preciosas (sobre todo la morena, flechazo instantáneo al pelóton al completo) que seguían sin pausa las frenéticas coreografías del Elvis mexicano.Hablando en espanglish, El Vez se nos metió a todos en el bolsillo. Simpático, cercano y sanote, se le notaban las ganas de hacer un buen espectáculo y que la gente se lo pasara bien, a pesar de la solanera de cagarse que aguantamos.
Aparte de la eterna crítica ser más o menos segundón de Tarantino, a Robert Rodriguez no se le puede reprochar que intente sin cesar hacer un cine divertido y atractivo. Películas potentes llenas de violencia, mala leche y chicas guapas, un director de cine B o Z o lo que querais consciente y orgulloso de ello. Esto se traduce en que el señor Rodriguez hace lo que le sale de los huevos.
Con sus bandas sonoras ultra macarras y morriconianas, sus recurrentes ambientes de spaghetti western, y sus amigos, que repiten una y otra vez, dando cuerpo a una especie de universo loco y tex mex donde conviven zombis, vampiros aztecas, pistoleros solitarios y todo lo que se os pueda imaginar.Uno de esos amigos de Rodriguez, por suerte para nosotros, es ese mexicano de cara de piedra y ojos de cabrón salvaje llamado Danny Trejo.
Trejo sería la perfecta encarnación del cine de Rodriguez (o la mitad oscura de su cine, con Antonio Banderas como contrapunto). Su físico tan particular que no le da mucha versatilidad, pero eso es algo que parece no importarle. Tiene pinta de criminal mexicano chungo y loco, y acostumbra a comerse con patatas a quien osa compartir pantalla con él.
Danny se ha convertido en un personaje en sí mismo, que luce su careto demacrado y sus imposibles tatuajes por casi todas las pelis de Rodriguez, aportando, como decía, una solidez que asusta. ¿No es más creíble ver a Trejo detrás de la barra del bar de “Abierto hasta el amanecer” o a un tipo cualquiera sin personalidad?
Rodriguez ha pensado regalarle a su amigo algo que sólo él podía darle: un protagonista. Pero no uno cualquiera, un personaje duro con malas pulgas, Machete.
Amor, venganza, orgullo, redención... ¿Hay temas más interesantes?
Impresionante.
Estoy destruido pero a gusto. Hay cosas que merecen la pena ser vistas, vividas, y lo de ayer lo fué. 8 amigos juntos comiendo, bebiendo, botando y jurando como cosacos.
Histórico, el partido y que yo lo viera.
Lo dicho, destruido hasta la médula pero a gusto.
Así, si.
PD: ¿Una excusa para poner la foto?Denunciadme
Por la mañana, después de desayunar una cerve con su correspondiente pincho (eran las 13 horas) fuimos a la estupenda plaza de la Virgen Blanca a tomar unos cañuzos al son de una rockabilly irlandesa, IMELDA MAY, una auténtica pin up con clase para dar y regalar, preciosa con su mechón blanco a lo Lily Munster.
l gótico de los setenta. Qué le vamos a hacer, es lo que tiene ir en pelotón.
a el show. Lo que adivinábamos cuadrangular bajo las sánanas son montones de pantallas de distintos tamaños donde se iran sucediendo distintos motivos lo largo del concierto.
ropia, se pasa más tiempo fuera que dentro de la boca del bajista. Lo dicho, una sensación bestial, un espectaculo con mayúsculas digno de ver que te deja clavado al sitio hasta cuando ha acabado consciente de que has visto algo alucinante. Ahora tocaba una parada para echarnos algo entre pecho y espalda, que ya había hambre, y de paso acercarnos a lo otra carpa a ver a los IMPERIAL STATE ELECTRIC, el grupo surgido de las cenizas de los Hellacopters que si bien en disco no acaban de convencerme, tienen un directo cojonudo. Rápidos y contundentes, con el rock escandinavo nos despedimos hasta el día siguiente sintiendo ya el inevitable desgaste. Pero áun queda un día más no pensábamos perdernoslo.
Una vez con un litro en la mano cada uno (la bebida muy cara, y la cerveza San Miguel, una pena),nos vamos al escenario, donde tres suecas llamadas BASKERY tocan una especie de rockabilly muy electrificado y machacón, casi punk, con un banjo electrificado que sacaba un sonido cojonudo. Tres preciosidades que además saben lo que se hacen. Allí encontramos el que será el primero de una larga serie de contrabajos que podremos admirar en el escenario, y es que este año la organización ha oscilado peligrosamente hacia una corriente country rockabilly, en todas sus vertientes, y eso se refleja en profusión de contrabajos y batería de bombos más grandes de lo normal y cajas bajas y pequeñas.
Después de las suecas, un poco de country y rockabilly punk (batería de doble bombo) de la mano de los LEGENDARY SHACK SHAKERS, con un cantante loco como una cabra, que tocaba la armónica como un epiléptico teniendo una vision divina.
La JIM JONES REVUE nos llevó a la zona más alegante y desquiciada del garaje y rock cincuentero. Todos de traje, nos clavaron un pedazo de repertorio a las órdenes del monstruo Jim Jones y su impresionante voz estilo Nick Cave cuando estaba loco.
GOV'T MULE impresionantes como siempre. Ese Warren Haynes (aka Rangelo) sigue tocando la guitarra que da gusto y la verdad, su música es mucho más agradecida en directo que en lp. Después el coñazo supremo de AIRBURNE,uno de los grupos más sobrevalorados del momento y cuya fama sólo se puede explicar si tienen detrás un increíble equipo de asesores de imagen. Pesados y cansinos, no vale con “sonar” a AC/DC, ahi que valer y demostrar que tienes algo más. Y estos críos no lo tienen. Repetir hasta la extenuación una linea de bajo y batería o dejar de tocar la guitarra cada vez que cantas no te convierte en “los nuevos AC/DC”.