
Existen varias teorías acerca de lo que voy a contaros ahora. Todas difieren en varios aspectos, pero se encuentran en varios puntos comunes, que intentaré resumiros a continuación.
Los humanos llevamos años conviviendo con una especie que, a pesar de tener nuestro mismo aspecto, se rige por unas motivaciones e instintos totalmente ajenos a los nuestros. Están entre nosotros, pero no son como nosotros. Me estoy refiriendo a Los Operarios: fontaneros, electricistas, escayolistas, albañiles, etc.
Si tú quedas con un fontanero, como es mi caso mientras escribo estas líneas, “a primera hora de la tarde” tú piensas que a las 15,30 estará allí para terminar lo tuyo (que es poner un grifo de mierda) antes de empezar su faena seria donde sea. Pues no amigo, no.
Lo que el operario quiere decir en realidad es que “puede que vaya esa tarde” . Y es que ese fontanero, albañil o lo que sea con el que has quedado, (entendiendo que el concepto de “quedar en algo” significa lo mismo para ti que para él) ese ser es sólo en apariencia de tu misma especie. En realidad pertenece a una raza superior en la que el tiempo es una medida elástica adaptable a las necesidades del individuo, más allá de cualquier otro tipo de convenciones meramente sociales.
No acaban ahí las diferencias. La más grave, la que de verdad saca de quicio a nuestra sufridora raza, es que no consideran oportuno AVISAR DE QUE NO LLEGARAN A TIEMPO. Y si lo hacen es dos minutos antes de las nueve de la noche, después de haberte hecho pasar la tarde entera encerrado en tu casa esperando la llamada mágica. Sin mencionar que esto suele ocurrir precisamente las tardes en las que más ocupado te encuentras.
Como una prueba más de la existencia de esa raza diferente, cuando llegan tarde, a veces varios días, no sólo no se disculpan, sino que entran en tu casa como si fueran los amos de la creación, sabedores de controlar las artes prohibidas que tanto necesitas en ese momento, como son poner un grifo o hacer un agujero en la escayola.
Un nuevo estadio de conciencia pues en el que después de hacer impunemente y sin ningún remordimiento todo lo anterior todavía se puede cobrar un pastizabal por el trabajo hecho.
Probablemente estemos ante el próximo paso de la evolución humana, presenciando el albor de una nueva era, pero ahora mismo lo único que puedo observar es que estoy cabreado de cojones.
PD - Un “antes de las ocho te llamo” que viene a ser algo así como “ya mañana lo veremos, si puedo, claro”.
PD II – “A finales de la semana lo tienes” no indica necesariamente que sea la semana en la que te encuentras.
Los humanos llevamos años conviviendo con una especie que, a pesar de tener nuestro mismo aspecto, se rige por unas motivaciones e instintos totalmente ajenos a los nuestros. Están entre nosotros, pero no son como nosotros. Me estoy refiriendo a Los Operarios: fontaneros, electricistas, escayolistas, albañiles, etc.
Si tú quedas con un fontanero, como es mi caso mientras escribo estas líneas, “a primera hora de la tarde” tú piensas que a las 15,30 estará allí para terminar lo tuyo (que es poner un grifo de mierda) antes de empezar su faena seria donde sea. Pues no amigo, no.
Lo que el operario quiere decir en realidad es que “puede que vaya esa tarde” . Y es que ese fontanero, albañil o lo que sea con el que has quedado, (entendiendo que el concepto de “quedar en algo” significa lo mismo para ti que para él) ese ser es sólo en apariencia de tu misma especie. En realidad pertenece a una raza superior en la que el tiempo es una medida elástica adaptable a las necesidades del individuo, más allá de cualquier otro tipo de convenciones meramente sociales.
No acaban ahí las diferencias. La más grave, la que de verdad saca de quicio a nuestra sufridora raza, es que no consideran oportuno AVISAR DE QUE NO LLEGARAN A TIEMPO. Y si lo hacen es dos minutos antes de las nueve de la noche, después de haberte hecho pasar la tarde entera encerrado en tu casa esperando la llamada mágica. Sin mencionar que esto suele ocurrir precisamente las tardes en las que más ocupado te encuentras.
Como una prueba más de la existencia de esa raza diferente, cuando llegan tarde, a veces varios días, no sólo no se disculpan, sino que entran en tu casa como si fueran los amos de la creación, sabedores de controlar las artes prohibidas que tanto necesitas en ese momento, como son poner un grifo o hacer un agujero en la escayola.
Un nuevo estadio de conciencia pues en el que después de hacer impunemente y sin ningún remordimiento todo lo anterior todavía se puede cobrar un pastizabal por el trabajo hecho.
Probablemente estemos ante el próximo paso de la evolución humana, presenciando el albor de una nueva era, pero ahora mismo lo único que puedo observar es que estoy cabreado de cojones.
PD - Un “antes de las ocho te llamo” que viene a ser algo así como “ya mañana lo veremos, si puedo, claro”.
PD II – “A finales de la semana lo tienes” no indica necesariamente que sea la semana en la que te encuentras.