jueves, 10 de mayo de 2012

Hogjaw Elda 4/05/2012, Lord have mercy!!!!

Hogjaw Alive in Elda!!!
El pasado viernes 4 la expedición partió camino levante, a la (poco) soleada Elda, ciudad fronteriza, a ver en vivo y en directo a uno de los grupos que más nos han impactado en los últimos años, las bestias sureñas Hogjaw.
El inefable payodeono, Rachel, que perdía la virginidad en esto de ver a barbudos yanquis alive, y el que os escribe nos dirigimos  a la estupenda sala Texola donde comenzaban los teloneros, unos stonianos Smoking Bird, grupo español que se merece llegar a lo más alto.
Mientras entrábamos en calor a pie de barra, entre la cada vez más numerosa concurrencia vemos asomar una cabeza tocada con una típica gorra de gasolinero americano, Jonboat, el enorme cantante del grupo, campechano total,  se paseaba por la sala viendo a sus teloneros. Rápidamente, el Payodeono y yo acudimos rendidos a sus pies a hacernos la primera foto de rigor. La cosa empezaba bien, y terminaría aún mejor.
Dos energúmenos se hacen fotos con Jonboat Jones, el enorme cantante y mejor persona que inexplicablemente fué el único que no llegó a firmarnos los discos y las nalgas.
Uno de los pocos dogmas del rock es que todo concierto es mejor cuando menor es el sitio. O que la capacidad de pasártelo de puta madre es directamente proporcional a la cantidad de sudor que puedas recibir de los que actúan. El Texola es una sala que cumple a la perfección este precepto, con forma de rectángulo, barras a los lados y escenario atrás.
Desde  el comienzo nos plantamos lo suficiente cerca como para que el oso Jonboat nos gruñese a la cara y alucinamos.
Que Hogjaw eran una maquinaria perfectamente engrasada de southern, stoner, heavy y puro rock ya lo sabíamos después de desgastar sus tres estupendos discos. Ya sólo quedaba comprobar en directo la potencia de sus actuaciones, previsible por otro lado con echar un vistazo al extenuante tour de shows en su web. Banda de carretera, con el culo pelado.
El vis DD y los mismos cabestros de antes. Con diferencia, el más macarra del grupo ¿que les darán a los bajistas?
En efecto, los cuatro de Arizona nos hicieron un repaso contundente de sus tres discos, sobre todo del último, “Sons of the western skies”. Todos los trallazos del grupo nos pusieron a tono a lo largo de la hora y media larga que duró el concierto.
Ayudados por un sonido perfecto, los cuatro forajidos se dispusieron a volarnos la tapa de los sesos. Jonboat Jones a las voces, con su inconfundible tono de voz, nos introducía en el mundo Hogjaw, un mundo de camiones, armas, whisky, carretera y honor. Flanqueado por el bajista Elvis DD, el más pintoresco y movido del grupo, apuntalando el sonido Hogjaw junto a la apisonadora humana, Kwall, el batería, el doble bombo sureño que no dejó ni un segundo de respiro, una barrera de sonido construida con cemento de Arizona y un bestial sentido del ritmo. Y como no, rodeando todo esto, a medio camino de la épica southern y el metal más stoner y contundente, el alucinante guitarrista Kreg Self, que si bien cedió el protagonismo en contadas ocasiones al gigante Jonboat (con una guitarra que parecía desaparecer en el enorme corpachón del cantante),  se encarga de conducir a las mil maravillas todo el camión melódico que Hogjaw sueltan en medio del escenario.
Kreg Self, ese guitarra mágico. Mirad esa cara ¿No le prestariais dinero?
Kwall y Kreg son los autores de ese toque personal del grupo, separándolo de sus colegas de suthern rock más estricto como podrían ser los más que recomendables Zach Williams & The Reformation, pero sin llegar a los animales Alabama Thunderpussy.
Quitando temas algo más tranquilos a lo Skynyrd como “Country Line” o “This whiskey”, el repertorio del show fue potente a tope, pasando por “Gitsum”, verdadera su carta de presentación, tanto musical como de intenciones, o trallazos del último lp como “Dirty woman”, “Six Shoots” (¡¡alucinante doble bombo!!) o la bomba que lo abre, “Hells half home of me”.
Al acabar nos quedamos medio zumbados, por el ruido, la intensidad y la calidad de lo que habíamos presenciado.
Kwall, el batería a reacción, alegre de librarse de los dos pesados que le hicieron firmar montones de discos, pagarés y escrituras.
Momento de comprar los tres vinilacos y esperar a unos entregados músicos que nos firmaron todo lo que les dimos, al tiempo que Rachel documentaba nuestro acercamiento con el  montón de fotos que acompañan esta entrada, lo que dice mucho del buen tino que tiene a pesar del abundante ron y de la flipante cámara de su móvil.
Es cachondo señalar como los guiris nos ven a todos los que hablamos castellano como mexicanos, como reza la dedicatoria del bajista: ¡COMPADRES!
Y ya camino a casa, achispados, sudando, con pitido de oídos, contando historias (como una de parejas de hermanos bastante buena) y satisfechos de lo visto y oído. Como tiene uno que salir de un concierto que valga la pena, cojones.
Aqui os dejo con un vídeo grabado en un directo de una semana antes.

5 comentarios:

Payodeono dijo...

La experiencia Hogjaw fue esencialmente impagable. Que tíos más cojonudos y que suerte la nuestra de que hagan giras tan extensas por media España. Cuando ves a esta gente es cuando piensas: "¿Quién coño dice que el rock ha muerto?".

alice in chains dijo...

Me alegro de que os gustase. Pareceis un par de groupies. ¿Os firmaron las bragas? (Hablo desde la envidia)

Wayne Gro dijo...

No nos las firmaron ¡Se las quedaron de recuerdo!!

artur dijo...

YO ESTUVE EN EL CONCIERTO DE LA LOCOMOTORA DE HOGJAW EN ELDA.FUIMOS CUATRO COMANCHEROS DE VALENCIA,HE VISTO MONTONES DE CONCIERTOS,TENGO PASION POR EL ROCK,PERO QUE ME ASPEN SI LOS HOGJAW NO SON DE LO MEJOR QUE HE VISTO EN MI VIDA!!!!!!

Arturock.

Wayne Gro dijo...

Long live a !!!ARTUROCK!!!!