viernes, 11 de abril de 2008

El barbero diabólico de la calle Don Pedro


Cuando voy a la peluqueria no puedo evitar pensar que cuando me están haciendo el cuello por detrás, el peluquero, con un rápido movimiento de la navaja, me hace un corte tremendo en la nuca, seccionando músculos, venas y arterias.
Incluso ahora cuando lo recuerdo siento un escalofrío por la columna

1 comentario:

Anónimo dijo...

JAJAJAJA!!!
MUY BUENO... Chamber o Haika, o te pelo como en la mili en los años sesenta...
Todo un clásico, su mortadelo y filemón y las Intervius de los dos ultimos meses, que tardes de viernes cuando iba allí...
Sus comentarios de futbol que me entraban por un oido y me salian por el ojete...
Niff Niff, me estoy emocionando